TERREMOTO: LA GRAN MORTANDAD DE LA INDIGNACIÓN
La búsqueda de supervivientes se convierte en una carrera contra el tiempo para evitar una catástrofe sanitaria
Mientras las autoridades luchan por encontrar a los desaparecidos, el verdadero escenario es la descomposición de los cuerpos en el terreno. La falta de un manejo adecuado de los cuerpos de las víctimas puede desatar una emergencia sanitaria que podría ser peor que la propia catástrofe.
La indolencia del Estado se hace presente en el terreno
Parece ser que la búsqueda de los cuerpos de las víctimas es un reto más que una prioridad para las autoridades. La falta de un plan claro para la recogida y manejo de los cuerpos ha llevado a una situación en la que la descomposición es inminente. Los cuerpos que yacen en el terreno no solo representan una tragedia para las familias de las víctimas, también son un peligro para la salud de los propios rescatistas y la comunidad en general.
La responsabilidad de las autoridades es clara: no podemos permitir que la catástrofe sanitaria se convierta en la nueva tragedia
La recogida de los cuerpos no es solo un deber, es un derecho de las familias de las víctimas. No podemos permitir que la descomposición de los cuerpos se convierta en una nueva tragedia que pueda ser evitada. Las autoridades deben tomar medidas urgentes para evitar lo que podría ser una catástrofe sanitaria que podría tener consecuencias devastadoras para la comunidad. La indolencia ya es suficiente, ahora es hora de actuar.
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